El Hilo Rojo
¿Por qué puede ser tan importante un pequeño hilo rojo? En una sola palabra: Protección.
¿Has oído hablar alguna vez del Mal de Ojo? En hebreo se llama ayín hará; en italiano mal ochio, en inglés stink eye, en Farsi (Iraní) bla band. Todas estas culturas y cientos de otras tienen una expresión para éste. ¿Pero qué es realmente?
Es el poder de causar un daño fatal con la mirada de un ojo.
El Hilo Rojo se usa para protegernos del Mal de Ojo. El Mal de Ojo es una fuerza negativa muy poderosa. Se refiere a las miradas hostiles y malintencionadas que a veces recibimos de personas que están a nuestro alrededor. Los ojos envidiosos y las miradas malintencionadas nos afectan e impiden que realicemos nuestro pleno potencial en todas las áreas de nuestra vida.
Según la Kabbalah, la necesidad crítica de confrontar el problema de las influencias negativas no puede subestimarse. Las personas que no logran entender esto y no logran activar un campo protector a través de acciones positivas y comportamiento proactivo pueden convertirse en víctimas.
La Kabbalah nos enseña que podemos eliminar influencias negativas intrusas y, lo que es más importante, que tenemos el potencial de erradicar la negatividad para siempre. Desde una perspectiva Kabbalística, el poder del ojo puede convertirse tanto en un poderoso instrumento de sanación como en un canal devastador de destrucción.
Raquel y el Hilo Rojo
Una tradición antigua es enrollar un Hilo Rojo siete veces alrededor de la tumba de Raquel, la gran Matriarca. Raquel, la esposa de Jacobo, dio a luz después de muchos años estériles a dos hijos: José, y más tarde Benjamín. Durante el nacimiento de Benjamín, Raquel falleció y fue enterrada en el camino entre Jerusalén y Belén, en la tierra de Israel.
Después de enrollar el Hilo Rojo alrededor de la tumba, éste recibe poderes místicos. El Hilo Rojo se corta entonces en piezas y se lleva atado a la muñeca izquierda. Según la Kabbalah, la mano izquierda es el lado receptor del cuerpo y el alma. Al llevar el Hilo Rojo en nuestra muñeca izquierda podemos recibir una conexión vital con las energías protectoras que rodean a la tumba de Raquel.
También nos permite llevar la energía protectora de Raquel con nosotros para que la podamos utilizar en cualquier momento.
Los Kabbalistas creen que al buscar la Luz de personas santas como Raquel, podemos utilizar su poderosa influencia para que nos ayude. Según la Kabbalah, Raquel representa el mundo físico en el que vivimos. Su gran deseo fue proteger y defender a todos sus niños del mal. Cuando nos atamos el Hilo Rojo a nuestra muñeca izquierda mientras recitamos la poderosa oración del Aná Bejóaj, sellamos su poderosa energía protectora dentro de él, y de esta forma intercepta influencias negativas cuya intención sea causarnos daño.
El Mal de Ojo en el Zóhar
“Una persona que posee un ojo maligno lleva con ella el ojo de la fuerza destructora negativa; por eso se le llama “destructor del mundo”, y las personas deben protegerse de ellos y no estar cerca de ellos para que sean lastimados por ellos”. Zóhar I, p.68b
¿Cómo ponerse el Hilo Rojo?
Haz que una persona que te quiere te ate el Hilo Rojo en tu muñeca izquierda. Primero debe atarte el Hilo, ajustándolo a tu muñeca con un simple nudo. El nudo debe repetirse seis veces más hasta llegar a un total de siete nudos. Ahora haz la promesa de que evitarás tener pensamientos negativos o hablar de los demás.
Este comportamiento dañino interferirá con tu esfuerzo para obtener la satisfacción y la protección personal. Entonces la persona debe finalizar diciendo la oración de Ben Porat, que evita que otras personas te den el Mal de Ojo a ti.
(Ambas oraciones están incluidas en el paquete del Hilo Rojo.)
Qué hace que el Hilo Rojo de Kabbalah sea único
Cada año los estudiantes y los maestros hacen grandes esfuerzos para impulsar y distribuir esta herramienta. Nuestros esfuerzos incluyen:
Teñir la lana blanca de color rojo. El rojo corresponde al deseo de recibir sólo para sí mismo, y el color rojo del Hilo sirve como un antídoto contra los deseos egoístas que buscan su camino en nuestras mentes y corazones.
Contratar a una guardia armada para escoltar a nuestro equipo hasta la tumba de Raquel la Matriarca, localizada en una parte peligrosa de Israel.
Enrollar el Hilo Rojo siete veces alrededor de la tumba.
Recitar varios rezos Kabbalísticos, principalmente la meditación mística del Aná Bejóaj.
Cortar el hilo en medidas más pequeñas tipo pulsera.
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